La noche en tus ojos
es bastante menos dura
menos oscura.
El silencio a tu lado
recita versos que me inspiran
sopla en rincones ocultos
toca raíces de árboles muertos
que vuelven a vivir.
La soledad en tus manos
es un ente inexistente
es arena seca en el fondo del mar
es vacío en plena ciudad.
Hablar de tristeza con tu voz
se hace imposible
tanto como tratar de silenciar
el rugido de las olas
a las orillas de mi alma.
Puedo ver los rostros
que vienen y van
al igual que las horas
y los siglos
pero algo permanece.
Quizá sea este pulso inquieto
quizá sea esta eterna necesidad de tí
quizá sea el camino que sigo
o quizá fue simplemente
que después de tanto buscarte
fuiste tú quien me encontró.
es bastante menos dura
menos oscura.
El silencio a tu lado
recita versos que me inspiran
sopla en rincones ocultos
toca raíces de árboles muertos
que vuelven a vivir.
La soledad en tus manos
es un ente inexistente
es arena seca en el fondo del mar
es vacío en plena ciudad.
Hablar de tristeza con tu voz
se hace imposible
tanto como tratar de silenciar
el rugido de las olas
a las orillas de mi alma.
Puedo ver los rostros
que vienen y van
al igual que las horas
y los siglos
pero algo permanece.
Quizá sea este pulso inquieto
quizá sea esta eterna necesidad de tí
quizá sea el camino que sigo
o quizá fue simplemente
que después de tanto buscarte
fuiste tú quien me encontró.











